Arquitectura térmica eficiente para reducir la demanda eléctrica.

La imagen muestra los componentes de la batería de iones de litio de alto voltaje en el nuevo EQA, el SUV compacto con propulsión exclusivamente eléctrica de Mercedes-EQ.

Arquitectura térmica eficiente para reducir la demanda eléctrica.

El sofisticado sistema de gestión térmica del EQA trabaja con gran eficiencia. La bomba de calor transporta el calor de un nivel bajo a un nivel más alto de temperatura. De ese modo es posible aprovechar la «energía térmica de baja temperatura», disponible con frecuencia en un vehículo eléctrico y utilizarla para la calefacción del habitáculo. A continuación se explica de forma sencilla el principio de funcionamiento de la bomba de calor en el EQA.

  • Recalentamiento eficiente (reheat) con aire interior circulante: gracias al porcentaje elevado de aire interior circulante puede reducirse el caudal de aire (fresco) que debe calentarse. Con el fin de reducir la tendencia al empañado de los cristales, el vehículo refrigera el aire interior circulante y reduce así la humedad que transporta. El calor extraído se conduce de nuevo al habitáculo a través del condensador refrigerado por agua y el intercambiador de calor de la calefacción. De ese modo se «recicla» el calor.
  • Aprovechamiento del calor generado por la cadena cinemática eléctrica.
  • Aprovechamiento del calor generado por la batería de alto voltaje. Si la temperatura de la batería es superior a un valor umbral determinado, puede utilizarse el calor generado para la calefacción del habitáculo.