Una toma aérea de la pista de pruebas de Mercedes-Benz en Immendingen

Pruebas extremas para una mayor seguridad: las cinco instalaciones de prueba más emocionantes de Mercedes-Benz.

Las pistas de pruebas Mercedes-Benz están rodeadas de cierto misticismo. Lo que ocurre exactamente detrás de las puertas de estas instalaciones a menudo proporciona, incluso a los fans de la estrella más acérrimos, material para la imaginación. Hora de levantar el telón.

1. El carril de aceleración de Untertürkheim.

Como tantas veces en la historia de Mercedes-Benz, todo comienza en Untertürkheim. Nuestra pista de pruebas más antigua, el famoso «carril de aceleración», se puso en funcionamiento ya en 1957. La instalación de pruebas se construyó justo al lado del departamento de desarrollo de la sede central. Aquí se hace todo tipo de pruebas exhaustivas en los prototipos antes de su introducción en el mercado. Su versátil equipamiento hizo innecesario contar con otras pistas de pruebas durante mucho tiempo. La legendaria curva empinada desafía las leyes de la física: aquí, una inclinación de hasta 90 grados es posible incluso a pleno rendimiento. Pero, no todo gira en torno a la velocidad en Untertürkheim. También hay un sistema de irrigación para realizar pruebas extensas de clima húmedo. Torsiones extremas, cambios de rasante y placas de deslizamiento ponen estratégicamente al límite tanto a turismos como a furgonetas. Además, en la pista de viento, 16 potentes turbinas simulan simultáneamente rachas de viento lateral de hasta 100 km/h.

Las carreteras del mundo en casa, en Untertürkheim.

La placa de deslizamiento del carril de aceleración en la planta de Untertürkheim con anillos concéntricos de diferentes pavimentos de calzada, que simulan calzadas que existen en la realidad.

Los técnicos de prueba.

Mercedes-Benz lleva desde los años 1970 probando conceptos de propulsión cada vez más variados; la flota de los vehículos de prueba es, consecuentemente, grande.

Tramo de viento lateral.

16 turbinas de gran tamaño simulan en los terrenos de ensayo vientos laterales con una velocidad de hasta 100 km/h.

2. Centro de desarrollo y prueba (EVZ) en Wörth am Rhein.

Tras el cambio de milenio, Mercedes-Benz inició su búsqueda de lugares de prueba fuera de la carretera. El nuevo emplazamiento estaba destinado a establecer la prueba de vehículos industriales en Europa. En 2008, Wörth am Rhein ganó la decisión. En tres años de fase de construcción, se reconstruyeron escenarios naturales en los 550 000 metros cuadrados de superficie: multitud montículos y más de 17 000 arbustos y árboles plantados definen el telón de fondo del terreno. Hay numerosas pistas de carreteras en mal estado y un aceleración de dos kilómetros plagado de obstáculos. Este se centra en simular las condiciones más reales posibles. 

Terreno de grandes proporciones en Wörth.

La central coordinadora desde la que se supervisan todas las pruebas está directamente en las pistas de pruebas.

3. Centro de prueba y tecnología de Immendingen.

Interconexión en red, conducción sin conductor, movilidad eléctrica: los requisitos del automóvil del futuro hacen necesarias pistas de prueba con una orientación completamente nueva. Hay un centro de prueba y tecnología de estas características en Immendingen desde 2015. Situado en los terrenos de unos viejos cuarteles en desuso, rodeado de un espeso bosque y con una superficie total de 520 hectáreas. Tan solo tres años de tiempo de construcción después, aquí hay más de 30 pistas de prueba diferentes. Las pistas de pruebas de Immendigen destacan sobre todo por su extremado tamaño y por la versatilidad que ello las confiere. De este modo, es posible simular los más variados escenarios de tráfico: un trayecto por puertos alpinos, carreteras amplias de varios carriles al estilo de las norteamericanas, o incluso el denso tráfico de retenciones de una capital europea.

4. Centro de pruebas de Vaitoudden.

El centro de pruebas de Vaitoudden no es una instalación propiedad de la empresa, pero a Mercedes-Benz le gusta viajar a terrenos de prueba extraordinarios alrededor del mundo. En este sentido, la pequeña comunidad de Arjeplog cerca del Círculo Polar Ártico suele ser el destino. En la mayor pista de pruebas invernales del mundo en Vaitoudden se ha sometido, por ejemplo, a la Mercedes-Benz eVito a una prueba de resistencia en condiciones de frío extremo. En un paisaje con un lago congelado, la furgoneta con motor eléctrico propulsado por batería ha podido demostrar la idoneidad de la capacidad de la batería, del proceso de carga y la adherencia en calzadas con hielo a una temperatura de hasta -30 grados. A pesar de la naturaleza desértica, incluso aquí aparecen curiosos paparazzi durante la temporada de pruebas, tratando de echar un vistazo a los codiciados prototipos antes de su introducción en el mercado.

5. Centro de tecnología para la seguridad vehicular de Sindelfingen (TFS).

En Sindelfingen hay toda una particularidad: nuestro único centro de pruebas que no se encuentra al aire libre. Y por un buen motivo. Al servicio de la seguridad pasiva, los probadores de Mercedes-Benz lo llevando dando todo aquí desde 2016. En el pabellón de 55 000 metros cuadrados, se impactan vehículos frontal y verticalmente en pistas de hasta 200 metros de longitud. Por ello, los «choques» tienen tradición en este terreno. Ya mucho antes de la construcción del TFS, Mercedes-Benz llevaba a cabo en 1959 el primer ensayo de choque del mundo, también en Sindelfingen. Se tardó alrededor de tres años en finalizar la construcción de este centro de seguridad vehicular de apariencia irreal. Una razón para el largo tiempo de construcción fue que para conseguir datos reproducibles con exactitud al final, todas las pistas debían ser llanas. Gracias a la magistral ingeniería de construcción, la tolerancia de los suelos es de tan solo unos increíbles cinco milímetros por cada 100 metros.

Centro de tecnología para seguridad vehicular.

El edificio se encuentra en el Mercedes-Benz Technology Center de Sindelfingen.

Impresiones secretas.

Antes de un impacto, deben realizarse preparativos con unas instrucciones precisas.

poco antes de la simulación del impacto.

Un empleado del TFS prepara un maniquí de pruebas.

Prueba de componentes.

En los cuatro carros deslizantes se realizan, entre otros, el desarrollo y la puesta a punto de sistemas de retención como cinturones de seguridad.

Pista de carreras.

En el nuevo centro de tecnología para seguridad vehicular hay un total de cuatro pistas de impacto, que pueden utilizarse de forma independiente.

Fotos:

Juliane Schmid, Daimler Global Media 

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