Un partido de fútbol en la rotonda con la Sprinter.

Para jugar a «roundabout football», una rotonda de Oporto se convierte rápidamente en el terreno de juego. Lo mejor es que las porterías son dos Sprinter rotantes.

Jugar de la manera normal puede todo el mundo.

Se toma un campo de juego rectangular, se le añaden once jugadores contra otros once y se cuenta un tiempo de juego de 45 minutos dos veces. Esas son las reglas de unos de los deportes de equipo más populares del mundo. No cabe duda de que hablamos del fútbol. Aunque las reglas de este deporte de balón han experimentado algún que otro cambio a lo largo del tiempo, en lo esencial, se ha mantenido siempre igual. Por tanto, ya era hora de una revolución: un grupo de jugadores portugueses han modificado un poco las reglas, reinventando el fútbol y demostrando además que no es indispensable jugarlo siempre de la misma manera. 

La nueva Sprinter cambia el juego.

¿Que el fútbol no se puede cambiar? ¿Qué tiene de malo aumentar el dinamismo del juego con dos Sprinter que giran en torno al terreno de juego?

El trabajo en equipo vence.

«Este juego vive del dinamismo; cada jugador tiene que darlo todo y un poco más».

Un partido de fútbol un poco diferente.

Las rotondas no solo favorecen un tráfico fluido, sino que la isleta central ofrece, además, posibilidades insospechadas. En Oporto, los futbolistas han localizado el lugar perfecto para su idea. En el centro de una rotonda portuguesa, acción y diversión se escriben con mayúsculas. Y se practican de la siguiente manera: en el «roundabout football», el campo de juego es redondo y las porterías se mueven. Todo el tiempo. Por tanto, se pone a prueba el sentido de la orientación de los jugadores en todo momento: dos Mercedes-Benz Sprinter giran en torno a la rotonda y hacen las veces de porterías. Para los equipos, lo más importante es reorientarse y cambiar de posición constantemente, pues hasta los futbolistas más experimentados pueden hacerse un lío si no ponen atención. «El juego vive del dinamismo, todos debemos dar el 110 %», explica el árbitro Miguel Ribeiro. 

La nueva Sprinter cambia las reglas del juego.

En el «roundabout football», no solo se da la vuelta a las condiciones externas del juego, sino también a las posiciones habituales de los futbolistas: los porteros, por ejemplo, no se colocan entre los postes de la portería, sino en la cabina de la Sprinter. Su tarea consiste en mantener la perspectiva en medio de la confusión y mover las «porterías» en un círculo constante. Los delanteros deben anticiparse para tirar a puerta. El «roundabout football» es un juego duro: ¿presionar al rival hacia la banda? En la rotonda es imposible. Sin embargo, los cambios de dirección constantes están a la orden del día. Al final de la jornada la opinión unánime de los participantes es que todo equipo que se precie debería incluir en sus planes de entrenamiento un partido de «roundabout football».

 

La Sprinter también juega.

En el «roundabout Football», la nueva Sprinter demuestra ser una compañera fiable. 

El trabajo en equipo lo es todo.

El fútbol en la rotonda representa nuevos retos para los equipos. 

Sin interrupción.

Las dos Sprinter circulan en torno a la rotonda.

Motivación e ilusión.

Charla antes del juego: los dos equipos se preparan para el partido de fútbol.    

Fotos:

Max Galys

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