Este extraordinario material lleva la luz a la oscuridad.

La innovación y la versatilidad son lo principal para el maestro cristalero Hans Hudler-Oswald. Para su empresa, Bayernglas, la Sprinter es el vehículo perfecto, sin duda. 

Artesanía en la sangre.

Hans Hudler-Oswald creció en medio de una cristalería. Como ocurrió con las cuatro generaciones anteriores de la familia Hudler, su fascinación por el cristal se manifestó pronto. Así que decidió dedicarse al servicio de la artesanía. Después de terminar el instituto, realizó un aprendizaje de oficial de cristalería. Sin embargo, Hans tuvo que hacerse cargo de la empresa de cristalería familiar tras un accidente de su padre. «Tuve que tirar del negocio a las primeras de cambio», recuerda el simpático bávaro. En 2011, Hans consideró que era el momento de establecerse por su cuenta con su mujer Kristin, y así nació Bayernglas.

Por amor al cristal.

Ser cristalero es la profesión perfecta para Hans Hudler-Oswald. «Nunca estamos demasiado tiempo en la misma obra», justifica su pasión por la cristalería. La enorme diversidad y variedad le han hecho transmitir su amor por la artesanía: «hoy reparo la puerta de una habitación, mañana la pared trasera de una cocina o un antetecho y pasado mañana una fachada». Le da mucho valor al trabajo manual. «Nuestros aprendices tienen que practicar todos los pasos con las manos, cualquiera puede pulsar botones», explica Hans. Como instructor y formador, lo importante para él es que los aprendices se diviertan y aprendan algo, sin importar si después se quedan en Bayernglas o si cambian de empresa. Por supuesto, Hans prefiere que los oficiales se queden cuando acaban su aprendizaje.

El mejor amigo del cristalero.

Los artesanos que deben transportar mercancías pesadas y valiosas necesitan un vehículo fiable y seguro. Los cristales son un material frágil con unas exigencias muy elevadas en lo que se refiere al transporte. Hans Hudler-Oswald era consciente de ello cuando tuvo que elegir su flota. Por eso se decidió por seis Mercedes-Benz Sprinter. Los cristales más pequeños se pueden llevar al cliente en el interior del espacio de carga, gracias a una estructura especial con dispositivos de soporte. Las piezas más grandes se llevan a las obras en un andamiaje exterior de fabricación propia. Bayernglas solo recurre al camión para los cristales más grandes de la gama.

Furgonetas poco habituales.

Las Sprinter del parque móvil de Bayernglas destacan entre las demás. Las tareas que tienen que solucionar las convierten en auténticas heroínas de la artesanía, los frenos reforzados y la suspensión suave garantizan poder transportar el cristal con seguridad. Lo primero que llama la atención del parque móvil es su diseño. Cada Sprinter de Bayernglas representa un aspecto distinto de la empresa, como un paisaje alpino, un diseño gráfico moderno o una ciudad por la noche: cada una de las seis furgonetas tiene un aspecto único. Un emblema que comparten todos los vehículos es el león de Baviera, que también está presente en el logotipo de Bayernglas. El objetivo de ese diseño tan particular de los vehículos es llamar la atención acerca de la empresa.

Un parque móvil a imagen y semejanza de la empresa.

A Hans Hudler-Oswald le encanta la nueva Sprinter. La estética elegante y moderna destaca a primera vista. Sin embargo, no es la única razón de la fantástica simbiosis de Bayernglas y la Mercedes-Benz Sprinter. Para la moderna empresa de cristalería, con su amplia zona de acción, el confort de marcha de la Sprinter convierte los caminos largos en una experiencia relajada. Cuando atienden pedidos en el centro de la ciudad o tienen que circular por estrechos callejones de pueblos, la cámara de marcha atrás de alta resolución es de gran ayuda. Bayernglas quiere distinguirse de las clásicas cristalerías, no solo en lo relativo al parque móvil, sino sobre todo en cuanto a la gama de productos. El cristal tiene muchos más usos además de para ventanas: paneles de separación de cocinas, duchas o escaleras de cristal son algunas de las múltiples posibilidades de este fascinante material, de modo que Hans nunca se aburre de trabajar el cristal.

Un acompañante perfecto.

Para Hans Hudler-Oswald, este es el vehículo de flota perfecto.

En lo más alto.

Como es de esperar, los cristaleros de Bayernglas no temen a las alturas.

Disfrute sin distracciones.

El volante multifunción y el sistema MBUX lo hacen posible.

¡Atención, cristal!

Al trabajar con cristal que pueden llegar a pesar cientos de kilos, hay que prestar la máxima atención.

Fotos:

Robert Birnbaum

Enlaces para más información:

Bayernglas - https://www.bayernglas.de/, Instagram

Las transformaciones que se muestran están realizadas por proveedores externos. Mercedes-Benz no ha revisado los proveedores y las transformaciones. Las imágenes no suponen ninguna evaluación del proveedor ni de las transformaciones por parte de Mercedes-Benz.

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